En medio del abandono de la madre y con un padre tratando de sacar adelante a 4 niños, Lucy, la buena estudiante y nina ejemplar, comenzó a perder el rumbo. De las bajas calificaciones pasó rápidamente a algo mas serio: se involucro con una pandilla, y en un abrir y cerrar de ojos, esa se convirtió en su nueva familia... al menos hasta cuando fue arrestada!
Los del hoy, son otros tiempos y esta es otra Lucy, sin embargo, en el corazón de su padre, los recuerdos de largas noches buscando a su hija, siguen vivos y aun causan dolor.
Fue en un duro momento de su vida cuando Lucy conoció a la persona que le cambió la vida, Leslie Camp, su supervisora de libertad condicional. Fue ella quien le abrió los ojos y las puertas a una nueva vida. Entre lágrimas Lucy recuerda como esa mujer, ajena a su vida, fue quien le regaló una segunda oportunidad para no terminar sus dias como delincuente. En las manos de Leslie estaba que Flores regresara a la carcel por haber violado las reglas de su libertad conodicional. Sin embargo, en lugar de regresarla a prisión, Leslie le pidió al juez que la dejara en libertad. Lucy tomó las riendas de su vida, y cambió.
Ella es responsable de los éxitos que ha cosechado. Con ayuda de una beca, Lucy terminó sus estudios básicos, luego estudio leyes, se convirtió en una abogada y ahora es asambleista, representando a uno de los distritos con mas hispanos en el sur de Nevada.
Lucy nos comentó que espera continuar en la politica, ya sea como asambleista o hasta como la futura gobernadora del estado. Ella está segura que su misión es ayudar a los demás.
